A quien lo lea:
Siempre he hecho las cosas a mi manera. Siempre he sido un amante de la heteronimia. El no tener que respetar reglas, el breaking the law de la poesia. Acostumbrado a ser obedecido y a mandar, crei que siempre gobernaria sobre la metrica. Pero no, las circunstancias de la vida, esta rueda de la fortuna, esta obra de teatro, y de mas alegorias, me obligan a respetar reglas de vez en cuando. Es asi como me encuentro en esta situacion. Escribiendole un comunicado a los campesinos/plebeyos/adoradores de Su Majestad. Es decir, yo. Y me ha costado un trabajo innecesario el escribir asi, pero tambien una satisfaccion inmensa. Asi que, no por primera vez, pero si por primera publica vez, les muestro un soneto.
Un soneto, en toda regla. Con metrica y todo. Y dedicado a esa nueva musa que ella sabe quien es y algunos mas tambien saben quien es pero que no divulgare
publicamente quien es.
SONETO DE LAS DOCE
Y es que aqui siempre son las doce.
Hora en que me encuentro riendo,
la vida es alegria, es goze.
Apunta ya el nuevo dia, bello;
tu cuerpo es para mi una cuna.
Le grito que te quiero a mi cielo,
responde que espere a la luna.
Paciente obedezco a mi cielo,
no hay mujer mas bella, no, ninguna
no hay momento mas bello, mas tierno...
pero el reloj ya marca la una.
Que importa si es noche o dia,
mientras que aqui siempre son las doce;
la vida contigo es alegria.
Hora en que me encuentro riendo,
la vida es alegria, es goze.
Apunta ya el nuevo dia, bello;
tu cuerpo es para mi una cuna.
Le grito que te quiero a mi cielo,
responde que espere a la luna.
Paciente obedezco a mi cielo,
no hay mujer mas bella, no, ninguna
no hay momento mas bello, mas tierno...
pero el reloj ya marca la una.
Que importa si es noche o dia,
mientras que aqui siempre son las doce;
la vida contigo es alegria.
Se despide su grandilocuente, principe.
Josetxo EchéGaray
Josetxo EchéGaray
PD. Ups!